Dras. Ana Rosa Cánepa y Margarita Cimarelli: “Fiebre amarilla”

Enfermedad viral que se transmite a través de la picadura de mosquitos hematófagos infectados previamente por el virus.

. En el ciclo urbano, intervienen el hombre y mosquitos Aedes aegypti, vector con características domésticas. Las manifestaciones clínicas son variables y van desde formas asintomáticas, pasando por formas leves con sintomatología inespecífica, hasta la fiebre hemorrágica clásica. La evolución de la enfermedad pasa por tres períodos característicos: infección, remisión e intoxicación. El período de infección aparece 3 a 6 días después de la picadura del mosquito. El comienzo es brusco, y el paciente presenta fiebre mayor de 39 grados, escalofríos, cefalea, náuseas, mareos, malestar general y dolor muscular

. En los exámenes de laboratorio se encuentran leucopenia con neutropenia relativa, aumento de las transaminasas y albuminuria. Este período dura de 3 a 6 días y el paciente se encuentra virémico, por lo que puede ser fuente de infección para mosquitos. El período de remisión puede durar de 2 a 48hs y los síntomas ceden y el estado general del paciente mejora. Gran parte de los pacientes se recuperarán en esta etapa, iniciándose la etapa de recuperación que dura entre 2 a 4 semanas, durante la cual se encuentra cansado. En aproximadamente el 15 al 25% de los casos, los síntomas reaparecerán en forma más grave y sobreviene el período de intoxicación en el que predominan síntomas de insuficiencia hepática y renal con necrosis hepática, colestasis y presencia de albuminuria. El paciente tiene ictericia, dolor epigástrico, manifestaciones hemorrágicas como epistaxis, gingivorragia, hematemesis y melena, alteración de las funciones hepática y renal. En los casos fatales, además de la hepatitis, pueden ocurrir miocarditis y encefalitis. La letalidad es del 50% en promedio, y el desenlace se produce habitualmente entre el séptimoy décimo día de aparecidos los síntomas.

. MANEJO CLINICO DE LOS CASOS No existe tratamiento antiviral específico para la FA y sólo se realizan medidas de sostén. En aquellos casos de manejo ambulatorio se debe indicar: Reposo· Brindar pautas de alarma para consulta inmediata (aparición de sangrados, ictericia, oliguria).· Protección de la picadura de mosquitos durante los primeros 5 días de la enfermedad, para· evitar la transmisión viral (aislamiento ), por medio de mosquiteros, en lo posible rociados con insecticidas de acción residual, o usando repelentes, o con mallas metálicas. Paracetamol, si el paciente tiene dolor o fiebre. Están contraindicados los antiinflamatorios no esteroides como el diclofenac, ibuprofeno, naproxeno, aspirina

. MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL Vacuna contra la FA.ü La principal medida de prevención contra la fiebre amarilla es la vacunación de las personas que viven en zona de riesgo, especialmente aquellas en estrecho contacto con la naturaleza (profesiones y trabajos en áreas selváticas/boscosas). Además, debe valorarse adecuadamente el riesgo de adquirir la infección de los viajeros que ingresan o salen de zonas endémicas o epidémicas. En Sudamérica, tienen especial riesgo las personas que desarrollen actividades recreativas como pesca y/o campamento a orillas de cursos de agua dentro de estas áreas. La vacuna contra la FA es segura y asequible, y proporciona una inmunidad efectiva contra la enfermedad en 80-100% de los vacunados al cabo de 10 días, y una inmunidad del 99% al cabo de 30 días. Una sola dosis es suficiente para conferir inmunidad y protección de por vida, sin necesidad de dosis de refuerzo. Los efectos adversos graves son raros. Está contraindicada en: Personas con enfermedades febriles agudas, con compromiso de su estado general de salud;· Personas con antecedentes de hipersensibilidad a los huevos de gallina y sus derivados y· antibióticos como la neomicina y kanamicina; Embarazadas, salvo en situación de emergencia epidemiológica y siguiendo recomendaciones· expresas de las autoridades de salud; Personas inmunodeprimidas ; Menores de 6 meses.· . Se recomienda mantener informados y evaluar la vacunación a los viajeros que se dirijan a zonas donde existe riesgo de transmisión de la enfermedad. Se recomienda mantener informados y asegurar la vacunación a los viajeros que se dirijan a zonas donde la certificación de la vacuna contra la fiebre amarilla es obligatoria.

El riesgo de transmisión de la fiebre amarilla en zonas urbanas puede reducirse a través de una efectiva estrategia del control del vector. Se recomienda la utilización de mosquiteros que pueden o no estar impregnados con insecticida o permanecer en un lugar protegido con mallas antimosquitos

 

RECOMENDACIONES A VIAJEROS Si viaja a Brasil considere que la vacunación contra la fiebre amarilla se recomienda para viajeros que durante su estadía visiten alguno de los estados o regiones de riesgo, listados en el siguiente link: https://www.argentina.gob.ar/salud/viajeros/vacunafiebreamarilla/brasil